Yo estoy viviendo una historia similar con este blog, en lugar de decirle a "ella" que he dedicado una letanía de halagos, prefiero sentirme lleno sólo con el simple hecho de hacerlo. Si "ella" llega a posar sus ojos sobre él, me sentiré eternamente satisfecho. Es como si mi mensaje en una botella llegara a su orilla.
Esto me sirve de introducción para presentar un poema que escribí hace un rato ya, que fue adaptado para ser incluido en mi segundo poemario: "Centellante mujer", y que le da el título a esta entrada del blog. Con Ustedes, "Mensaje en una botella"
Este mensaje no lleva el paisaje de tu carita,
no pude ponerle el maquillaje de tu gracia,
se queda corto en adjetivos para decirte “bonita”,
tu faz es mi gula favorita, por antonomasia.
Este recado no ha dado todo de sí mismo,
pero no oculta que va dedicado a una princesa
que rebosa de belleza de mil espejismos,
que me empuja a un abismo, como a una presa.
Este mensaje en una botella
quiere llegar a tus manos
para decirte que eres la más bella,
y el inane que lo escribe, insano,
quiere vivir a la luz que destellas.
Esta misiva añora el confeti de tus fiestas,
extraña los fuegos artificiales de tus pestañas,
y para competir con los golpes de primor que me asestas,
te regala un eclipse de azulejos y telarañas.
Este memorando se anima a rimas consonantes
para igualar la poesía de tu mirada arisca que me pellizca,
no es un repertorio de versos conversos y atorrantes,
hace bastante con pedirte, de tu amor, una pizca.
Este mensaje en una botella
quiere llegar a tus manos
para decirte que eres la más bella,
y el inane que lo escribe, insano, quiere vivir a la luz que destellas.
Escrito en San Salvador, el 29 de aagosto de 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario